Bahama mama

Bahama mama. Fue lo primero que aprendimos a llegar a Paradise Island, la última parada de nuestra luna de miel. Un destino de pulserita con todo incluido al que, aunque no es mucho nuestro estilo, nos adaptamos sin problema. Bueno, Isaac insiste en su postureo de que se siente culpable por haber contribuido a que un modelo turístico capitalista y destructivo blablabla, pero, ¡hay que probar todo en esta vida!

IMG_7501
Nuestro primer cóctel en Bahamas, un Bahama mama
¡Sigue leyendo!

 Llegamos por la tarde. Ya oscuro. Y es que en noviembre, aunque hace calor, el sol en las Bahamas se pone en torno a las 6. Dejamos las maletas en nuestra habitación y nos bajamos al bar de la piscina a tomar algo. ¿La recomendación que por supuesto aceptamos? Un bahama mama. Un cóctel que mezcla ron, zumo de naranja, piña y granadina y que con su hielo picado y bien fresquito entra que para qué os voy a contar. Cayeron un par antes de la cena que disfrutamos en el buffet libre.

A la mañana siguiente nos levantamos temprano para aprovechar y salir del hotel. Teníamos programada una ruta para conocer tanto Paradise Island (que poco tiene a parte de hoteles y playas espectaculares), como Nassau.

Nassau es la capital de Las Bahamas. Una ciudad pequeñita que llama la atención por los colores vivos de sus casas y por la cantidad de joyerías que hay en la calle principal. Es una mezcla extraña entre pobreza y lujo.

Después de pasear un poco por la calle principal fuimos a la Rum Cake Factory. Parada obligada si visitáis Nassau. Es la fábrica de pasteles de ron. Unos dulces típicos en la isla y que aquí hacen de varios sabores (piña colada, plátano o chocolate). Lo mejor es que en la visita te los dan a probar. Nosotros nos pusimos las botas. Y además, terminamos cargando. El mejor, a nuestro parecer es el de chocolate. Delicioso y adictivo.

f2758c04-792d-4048-8de3-febba72387b9

Con un chute extra de energía por el azúcar que le habíamos metido al cuerpo en apenas 10 minutos, nos subimos a la furgoneta que habíamos pillado para la ruta junto con una familia de americanos sureños que nos acompañaba en el recorrido y nos dirigimos a conocer la Escalera de la Reina.

4fbdccfc-16d6-4445-be1d-4d5fd1412816

Es uno de los lugares más visitados de Nassau. 65 escalones, según nos explicaron, tallados a mano desde la parte inferior hasta la cima por los esclavos negros de la isla. Junto a la escalera unos niños vestidos de pirata tocaban música a cambio de unas monedas. Nuestros compañeros de viaje, digamos Margaret y Tom con la suegra de Tom, Mary, y su hijo Bobby, decidieron que subir escalones era demasiado esfuerzo y se fueron en la furgoneta a lo alto del monte. Nosotros decidimos que una escalera así merecía un pequeño esfuerzo para llegar a lo alto de Bennett’s Hill, donde nos encontramos con un pequeño mercadillo de artesanos. Si queréis comprar algún souvenir este es el lugar. Los precios son mucho más baratos que en la ciudad o que en el famoso Straw Market del puerto.

Aquí arriba también está el Fort Fincastle, el fuerte que domina la ciudad de Nassau.

En la capital también hicimos parada en la fábrica de chocolate Graycliff. Aunque solo nos dio tiempo a ver la tienda y probar algunas muestras. Dicen que es el mejor chocolate de la ciudad. A mi, chocolatera de pro, la verdad es que no me pareció nada de otro mundo.

Lo que sí nos gustó mucho fue la destilería John Watling, hogar del ron de la zona. Nos hicieron un recorrido guiado, pudimos ver y oler los distintos tipos de ron que elaboran y por supuesto lo catamos.

Ya en Paradise Island, visitamos los Jardines de Versalles. Un espacio al que se puede acceder de forma gratuita y que tiene mucho encanto.

f2c148dd-5911-4f13-99da-0fa887473115

Dicen que un millonario estadounidense compró el claustro del siglo XII y que lo trajeron desde Francia desmontado en piezas. Nos gustó mucho la tranquilidad que se respiraba.  De hecho volvimos otro día de paseo, porque estaba a apenas 10 minutos andando de nuestro hotel y por la noche también tiene su encanto.

El resto de la tarde decidimos pasarla al estilo Bahamas. Relax, cócteles y piscina. ¡Nos leímos casi dos libros enteros en 4 días! Una maravilla, oye.

Si algo tiene Bahamas son playas bonitas. Aunque hay muchas que son privadas. Si pensamos que Ibiza está turistificada no os imagináis el nivel allí. En fin. Nosotros pasamos uno de los días en Cabbage Beach, dicen que es de las más bonitas de la isla. Desde luego, es una pasada. Kilómetros y kilómetros de arena blanca y aguas cristalinas.

Eso sí, fuimos en plan guiri total, con picnic del hotel, cervecita y hasta nuestra hamaca en primera línea.

IMG_7563

Otro de los planes que no pueden faltar en una visita a Nassau es el buceo. Reservamos la actividad a través de una página de Internet porque salía más barato que hacerlo en el propio hotel. Aunque si lo hacéis así aseguraos bien de que tenéis el bono de compra y todo a mano. Nosotros casi nos quedamos en tierra…

Teníamos que estar a las 9:30 de la mañana en el puerto deportivo de Paradise Island. Llegamos buscando el nombre del barco que ponía en el mail que me habían mandado y siguiendo todas las indicaciones…y cuando lo localizamos estaban soltando amarres para zarpar. ¡Casi nos da algo! Salí corriendo móvil en mano y explicándole al tipo que teníamos reserva. Después de hacer una llamada y comprobaciones varias nos dejó subir, aunque no parecía muy convencido. A bordo de un barco inmenso estábamos solo nosotros y un par de chicas.

Resultó que Paradise Island era la primera parada y que de ahí íbamos a recoger a un puñado de cruceristas que llegaban a Nassau. Fue muy gracioso. Cuando llegábamos a puerto todos echándonos fotos porque se pensaban que éramos los dueños del barco. Ya ves, unos ricos más de estos que hay por las Bahamas. Después de 15 minutillos navegando una chica americana nos preguntó directamente que quienes éramos y que por qué estábamos en el catamarán antes que nadie. La anécdota nos sirvió para hacer grupillo de ‘amigos’ para la actividad. 🙂

IMG_7587

Pasamos la mañana entera bajo el mar. Disfrutando de la variedad de peces tropicales que hay junto a los arrecifes de coral de la isla de Athol.

El paseo acabó con música, un coco y algún cóctel a bordo. Muy buen rollo.

Decidimos quedarnos por el centro de la ciudad y aprovechar para dar una vuelta por el Straw Market. Un mercadillo de artesanos varios que está en la zona del puerto. Allí nos compramos un cuadrito de un artista local que ya adorna la pared de nuestro salón.

Después visitamos el Museo de los Piratas de Nassau.

IMG_7612

Escondite del famoso pirata Barbanegra, esta isla tiene una intensa vinculación con los piratas. El museo es interactivo y da a conocer más sobre los piratas que vivieron en la isla en el siglo XVII.  Incluso si no eres muy de piratas es bastante entretenido. A nosotros nos gustó. La entrada cuesta unos 13 dólares.

Por no alargarnos mucho más, si os alojáis en Paradise Island os darán la oportunidad de visitar el Casino del hotel Atlantis. Id, aunque no os gastéis ni un duro. Merece la pena visitar este faraónico hotel, lleno de tiendas italianas de ropa de lujo con jardines tropicales, un parque de atracciones, campo de golf de 18 hoyos, la suit en la Michael Jackson pasaba sus vacaciones y un acuario que poco tiene que envidiar al de la Ciutat de les Arts i les Ciencies de Valencia.

Fuimos con otras tres parejas, dos de ellas era la primera vez que iban al casino, pero la otra, dos chicas americanas, iban cada noche desde el primer día de vacaciones. Ya se conocían el Atlantis como la palma de su mano, al menos las partes visitables. Una de ellas era el acuario. A 40 pavos la entrada uno se lo pensaría antes de hacer la visita. Sin embargo resulta que a partir de las 20:00 horas la entrada es libre. Así que a nuestra llegada al hotel todos seguimos a nuestras guías espirituales en un tour por Atlantis.

El acuario es una pasada, simula las ruinas sumergidas de ¿Atlantis? Hay tiburones, manta-rayas gigantes y peces de todas clases. También hay acuarios más pequeños con diferentes especies de peces y crustáceos con sus respectivas explicaciones.

Si luego queréis dejaros el dinero en el casino, allá vosotros. Nosotros no tuvimos suerte y le regalamos al Atlantis 30 dólares. Las apuestas mínimas están marcadas en las mesas. Van desde los 10 a los ¡1.000 dólares la apuesta! Así que cuidado que el dinero vuela.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s