Conducir en Grecia: 8 cosas a tener en cuenta y 1 curiosidad

Ningún griego os recomendará, oh guiris incautos, que cojáis un coche en su país. El principal motivo que nos dieron (2 personas griegas) fue alcohólico. Hay mucho borracho suelto por sus carreteras (o eso dicen ellos) y la conducción requiere una pericia adquirida a lo largo de años de práctica. Si a pesar de todo decidís aventuraros a alquilar un vehículo, algo que recomendamos fervientemente si lo que queréis es conocer, por ejemplo, el Peloponeso con libertad, está bien saber algunas cosas sobre carreteras, hábitos de conducción caóticos y curiosidades.

tractor

¡Sigue leyendo!

 

1. Las normas de tráfico son orientativas

La conducción en Grecia es bastante caótica. Pero, al igual que en Vietnam, dentro del caos absoluto hay un orden. Un stop será un ceda el paso si no viene nadie. Si tengo espacio por delante puedo hacer hasta un triple adelantamiento. Si en una calle de un solo sentido caben dos coches se puede avanzar en sentido contrario. Se puede aparcar en cualquier sitio, siempre que se deje espacio para pasar.

La recomendación es que cumpláis con las normas de circulación, pero id con precaución porque os encontraréis a muchos que no lo hagan.

2. Si vas lento, échate a un lado

El arcén se convierte en Grecia en un carril más. Es muy habitual ver cómo lo utilizan aquellos conductores que llevan vehículos antiguos o que van por debajo de la velocidad de la vía. En una incorporación no se paran a esperar, sencillamente siguen por el arcén hasta que tienen espacio para entrar en el carril.

En los adelantamientos la tendencia es a desplazarse al arcén cuando alguien viene por detrás bastante más rápido. Nosotros acabamos haciéndolo alguna vez. Mejor darle espacio al impaciente que verle pegado a tu culo. La doble línea continua no es impedimento para adelantar, incluso en curva, si van más rápido que tú te adelantarán.

3. Perros

Sobre todo por las zonas rurales es muy habitual encontrar perros abandonados por las carreteras. Pueden aparecer en cualquier momento y decidir cruzar como si tal cosa. En algunos lugares os los encontraréis durmiendo en mitad de la carretera. Lo que nos sorprendió es no encontrar ninguno atropellado, lo que nos lleva a pensar que allí ya están acostumbrados a su presencia como si de vacas sagradas se tratase.

perro
Perro durmiendo en mitad de la carretera

4. Autovías

Las autovías están muy bien asfaltadas. El límite de velocidad oscila entre los 110 y los 130 km/h, aunque la velocidad de los vehículos suele estar siempre por encima de los 120. Es muy recomendable circular por ellas si vais a recorrer grandes distancias, pero acordaos de llevar efectivo. En las casetas de peaje solo se puede pagar en metálico o utilizar los mandos a distancia que tienen los transportistas y conductores profesionales.

peaje
Peaje solo en efectivo

Los precios no son excesivos. El trayecto entre Atenas y Micenas por autovía (unos 110 kilómetros) nos costó 6,45€ entre las tres casetas de peaje por las que pasamos.

Otra curiosidad son los baños en mitad de la nada. Hay cada 10-20 kilómetros. Si tenéis una urgencia son perfectamente recomendables, en general están limpios.

wc
Baños de carretera

5. Gasolineras

No os preocupéis, que no os quedaréis sin gasolina. Hay estaciones de servicio cada dos pasos. El precio es parecido al de España. Se estaciona junto al surtidor y el gasolinero acudirá a llenarte el depósito, como solía ser en España. Procurad poner gasolina cerca de grandes núcleos urbanos, las gasolineras más aisladas tienen unos precios un 10%-20% más caros.

6. Ante la duda, se puede aparcar en la puerta

En muchos blogs y guías alertaban de las grandes caminatas que se habían dado para subir a fortalezas en montes y ruinas sobre colinas. No tiene por qué ser así. Bueno, a lo mejor en algún sitio, pero todos los lugares que visitamos tenían aparcamiento en la misma puerta. Incluso en el Puente del Demonio, una zona de cascadas con un puente natural espectacular que requiere buen calzado, dejamos el coche a escasos metros. Si sois más de ver que de andar Grecia está preparada para vosotros.

7. Ausencia de señalización y señales en lugares extraños

Mucha precaución si conducís por carreteras con curvas por la noche. Si lleváis copiloto es aconsejable que os cante las curvas del GPS como en un rally. Hay muchas curvas que no están indicadas en zonas sin ninguna iluminación, por lo que mucha precaución, sobre todo en zonas de montaña.

Otra cosa curiosa que nos encontramos, al menos 3 veces, son incorporaciones en las que el stop está en la vía principal. Es decir, que vas tan tranquilo en tu carril y de repente te encuentras con algo que parece una incorporación, ¡pero no! Es la vía principal y tú tenías el stop. Atentos.

También son peculiares algunos cruces en vías rápidas en los que uno tiene que cruzar a través de hasta 3 y 4 carriles. Poned un ojo mirando a Alicante y el otro a Badajoz.

8. Motoristas

¿Os acordáis de cuando en España se iba sin casco y sin cinturón de seguridad? Pues en Grecia todavía están en esa época. Ir en moto es como ir en bicicleta por el camino de casa. Da igual la cilindrada de la moto, porque no es obligatorio su uso. Así que no os extrañéis por eso. Tampoco si los veis hablando por el móvil o consultando whatsapp.

mootorista
Con el casco en el brazo, por si acaso

+1. Iglesias de muñecas al lado de la carretera

Una de las cosas que más nos llamó la atención conduciendo por Grecia es que cada pocos metros se ven pequeñas iglesias ortodoxas del tamaño de casas de muñecas. Están sobre pedestales. Las más nuevas generalmente tienen flores y velas encendidas, las más viejas están muy deterioradas. No es por la religiosidad de los griegos, que también, sino porque es tradición instalarlas en el punto kilométrico en el que falleció un familiar. Generalmente como consecuencia de conducir bebidos al volante, según nos explicaron. En este tema se está trabajando para concienciar a la población, pero sigue siendo un problema a tenor de la cantidad de pequeños templos nuevos que vimos.

casita
Iglesia en miniatura DEP

Después de meteros el miedo en el cuerpo, debemos confesar que no tuvimos ningún problema durante el viaje. Si se conduce con precaución y seguridad no tiene por qué pasar nada en la carretera. En general, los griegos utilizan el sentido común a la hora de conducir y aunque no siempre respeten las normas de circulación no son tan temerarios como los italianos (impresión general y prejuiciosa). Así que si os queréis lanzar a recorrer el Peloponeso, que no os frenen nada más que los semáforos en rojo y los stop. Eso sí, prudencia y atención, amigo conductor.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s